
La edición de 2008 de la carrera de Petit Le Mans pasará a la historia como una de las más disputadas desde su creación en 1998. Además hay que destacar la labor, casi heróica, de los pilotos ganadores de Audi – que sumaba su noveno triunfo- al remontar una desventaja de dos vueltas con respecto a sus principales rivales.
En la vuelta de formación de parrilla, Allan McNish perdía el control de su Audi R10 TDI e impactaba contra uno de los muros del circuito de Road Atlanta. Los mecánicos de Audi Sport North America tenían apenas una hora para reconstruir un coche… y lo lograron. Aunque cuando lo hicieron la carrera ya había comenzado y debían enfrentarse a una desventaja de dos vueltas.
La carrera en sus inicios estuvo comandada por los rapidísimos LMP2 que sin duda sorprendieron tanto a Peugeot como a Audi. Particularmente efectivos fueron los Porsche RS Spyder como el conducido por Ryan Briscoe que estuvo en primera posición al igual que Dany Watts con el Ginetta Zytek-07S LMP1.