
Oriol Servià (KV Racing Technology) finalizaba quinto en la decimotercera carrera de la IndyCar Series, disputada en el circuito trazado en las pistas del aeropuerto de Edmonton, donde Scott Dixon ha subido a lo más alto del podium.
El catalán completaba las once últimas vueltas con una bieleta de dirección de su Dallara-Honda rota, contratiempo que le ha impedido defender sus opciones al podio y que, además, le ha costado la cuarta posición en la última vuelta. Con este resultado, el mismo que había logrado en las carreras de Long Beach, Richmond y Mid-Ohio, el piloto del RACC ha ascendido dos plazas en la general y es octavo, a falta de cuatro carreras para el final del campeonato.
Servià ha sido uno de los pilotos más competitivos durante todo el fin de semana en este singular circuito de 1,973 millas de longitud. Tercero en el cómputo de las tres sesiones de entrenamientos libres, mantuvo este mismo lugar en una apretada calificación en la que el margen entre los cuatro primeros de la formación de salida fue de tan solo 12 centésimas. El gerundense ha mantenido la tercera posición, tras Helio Castroneves y Ryan Briscoe, hasta su primera parada en boxes (vuelta 21) en la que ha perdido una plaza en beneficio de Scott Dixon, el futuro vencedor.