
La segunda batalla del Mundial de Supermotard volvió librarse en tierras italianas. El Motódromo de Castelletto di Branduzzo, tras una modificación que ha hecho crecer la recta hasta los 600 metros, albergó esta segunda cita, que la lluvia no quiso perderse.
En S1, Van den Bosch (Aprilia) siguió brillando al nivel al que nos tiene acostumbrados, pero lo esperanzador para el campeonato es que el piloto alemán de KTM, Bernd Hiemer, no bajó el pistón respecto a la cita inaugural y ambos pilotos se repartieron las victorias en cada una de las mangas. De cuatro disputadas, dos han sido para cada uno, que se van erigiendo en los principales favoritos al título. Digno de mención también fue el papel del británico Matthew Winstanley, quien ocupó el tercer peldaño del cajón en ambas series, lo que le aúpa hasta la misma posición en la provisional, por delante de Thomas Chareyre (Husqvarna), que estuvo flojo en la primera manga de Castelletto, aunque lo arregló en la segunda, entrando cuarto.
En esta disputada categoría, Néstor Jorge, a los mandos de la Yamaha del Team Evolution, continuó con su progresión y, a pesar de unos entrenamientos difíciles, pudo entrar quinto en la primera serie aún saliendo desde la posición 12ª de la parrilla. Un gran resultado para el tinerfeño, sobre todo en una pista en la que la velocidad de las KTM, Aprilia y Husqvarna marcó la diferencia. Por su parte, el piloto del Línea Directa MD Racing, Angel Grau, luchó contra la jauría de perros que es S1 para finalizar entre los 20 primeros con su Husaberg.