Kyle Busch conseguía este fin de semana su tercera victoria de la temporada en la Nascar al vencer la Dodge Challenger 500 en el Darlington Raceway. A pesar de rozar tres veces con el muro, sufrir un drive trough y de tener problemas con los frenos, el piloto pudo sobreponerse y demostró ser uno de los más fuertes de la temporada.
Esta victoria le coloca un poco más líder de la clasificación y certifica que Toyota ya es un grande entre los grandes de esta categoría. En la clasificación el cambio más destacado es la llegada de Jeff Gordon a los puestos que dan acceso a The Chase.
La victoria de Busch se vio empañada por la actitud de los espectadores durante la vuelta de celebración, arrojando botes de bebida e incluso una bolsa-nevera. Parece que el incidente que protagonizó la semana pasada con Dale Earnhardt Jr. no ha gustado mucho a la afición y el pequeño de los Busch ratifica su condición de malo del campeonato. En la cabecera tenéis un vídeo de los incidentes ocurridos durante la vuelta de honor.
(racingpasion)