Scott Dixon pasará a la historia como el primer piloto en ganar una carrera de la IndyCar tras la reunificación entre la IRL de Tony George y la Champ Car. El piloto de Ganassi, que salía desde la pole-position, tuvo una carrera muy movida desde la primera vuelta. En los compases inciales de la prueba se vio inquietado por el brasileño Tony Kanaan que, con un coche más veloz en recta, ponía en apuros vuelta a vuelta su liderato. Kanaan llegaría a superarlo aunque Dixon, aprovechando una parada en boxes bajo safety car, le superaría en el pit-lane.
El relevo de Kanaan presionando a Dixon lo tomaría Marco Andretti, el último Andretti de la saga hasta la fecha, que se mostró muy rápido mediada la carrera. Dixon de todas formas sería capaz de vencer la carrera por apenas medio segundo sobre Andretti. La tercera posición fue para Dan Wheldon, también de Chip Ganassi, autor de una gran remontada saliendo desde las últimas posiciones por un accidente. Kanaan, que llegó a liderar la prueba, fue retrasado por un toque con el venezolano Ernesto Viso que dañó su coche.
Decimosegunda plaza para Oriol Serviá siendo además el primer clasificado entre los pilotos y equipos provenientes de la Champ Car. Serviá terminó a cinco vueltas de Dixon y es que la diferencia en millas entre unos coches y otros era más que patente. La vuelta de ventaja de Serviá sobre Darren Manning, también proveniente de la Champ Car, fue fruto de un coche de seguridad.