
Seguramente que habéis oído hablar más de una vez del exclusivísimo Ferrari FXX, el superdeportivo de la marca del cavallino rampante nacido para el uso exclusivo en circuitos y al que sólo se puede acceder si eres propietario de un Enzo. Bueno, debemos apuntar que hace poco un adinerado ciudadano suizo rizaba el rizo y homologaba un FXX para poder circular por la calle, algo que le suponía, además de papeleo e inspecciones técnicas, un desembolso de unos 250.000 $ (el 10% del precio del coche…)
El caso, es que la marca italiana amplía su programa FXX para 2008 y 2009, mediante el cual un limitado grupito de 20 millonarios podrán seguir estrujando el V12 de 6,3 litros del FXX por los circuitos internacionales que decida Ferrari.
Para esta nueva etapa se van a introducir unos cambios en el coche tras haber sido testeado por nada menos que Michael Schumacher. Así, el que hasta ahora era el GT más avanzado que haya salido nunca por las puertas de la fábrica de Maranello, va a ser superado por él mismo, y para ello Ferrari ha escuchado atentamente a sus mejores clientes y, por supuesto, a todo un heptacampeón del mundo de Fórmula 1.