
Personalmente no soy de los que se queda babeando al paso de un superdeportivo, más que nada porque como no puedo acceder a ninguno, quizás la envidia hace que los mire con cierto recelo. Pero no fue el caso con el Alfa Romeo 8C Competizione. En él vi ese “algo” que hace que te quedes mirándolo durante horas y no te canses. Yo diría que es un clásico “moderno”…
Es un coche de ensueño del que sólo se fabricarán 500 unidades para 500 afortunados que han pagado más de 173.500 € cada uno. Si esto no te desanima, sigue leyendo para conocer un poco más de este biplaza excepcional, porque merece la pena y hará historia.
Su carrocería tipo berlinetta, obra del Centro Stile de la marca, ya hemos podido admirarla en muchos salones del automóvil desde su debut en Frankfurt el año 2003. Pero, vista en un espacio abierto, cobra otra dimensión. Compacta, bajita, redondeada, sin alerones y bien proporcionada, está hecha en fibra de carbono, el material de los monoplazas de Formula 1. Es como un felino agazapado, como esos caballos de carreras que están ansiosos por liberar toda la energía de su musculatura.